Ventanas

Las ventanas y lucernarios son elementos clave en la rehabilitación energética de edificios públicos, ya que permiten la entrada de luz natural y regulan la temperatura interior. Un acristalamiento adecuado reduce pérdidas de calor en invierno y evita el sobrecalentamiento en verano, disminuyendo la demanda energética y mejorando el confort de los usuarios.

Estas soluciones no solo ahorran energía, sino que contribuyen a la sostenibilidad del edificio, avanzando hacia el objetivo de edificios de consumo casi nulo, donde cada elemento, incluido el acristalamiento, forma parte de una estrategia integral de eficiencia y bienestar.

¿Qué podemos exigir a la hora de cambiar las ventanas de nuestro edificio?

Para que nuestras ventanas nos permitan un espacio cómodo, seguro y sostenible del edificio deben proporcionar:

La elección del marco es clave, ya que actúa como la estructura que sujeta el vidrio y determina en gran medida el aislamiento y la durabilidad de la ventana. Hoy en día encontramos habitualmente las siguientes soluciones.

Tipo de marco
Aluminio con rotura de puente térmico (RPT)

Evita que el frío o el calor se transmitan a través del marco gracias a un material aislante en su interior.  Muy duradero.

Beneficios principales: Buen aislamiento térmico y acústico, gran resistencia y vida útil.

Fuente: ASEFAVE

PVC multicámara

Marcos de PVC con varias cámaras internas de aire que actúan como barrera aislante.

Beneficios principales:

Excelente aislamiento, bajo mantenimiento, coste equilibrado.

PVC multicámara

Fuente: ASEFAVE

Madera técnica o híbrida (madera-aluminio)

Combinan la estética de la madera con refuerzos o recubrimientos de aluminio.

Beneficios principales:

Gran aislamiento, aspecto natural, adecuada para edificios con valor patrimonial.

Fuente: ASEFAVE

Materiales

El vidrio es el otro gran protagonista: no solo deja pasar la luz, también regula la entrada de calor, protege frente al ruido y contribuye al ahorro energético. Desde el doble acristalamiento hasta opciones avanzadas como vidrios de baja emisividad, de control solar o dinámicos, las posibilidades se adaptan a cada necesidad de rehabilitación.

Tipo de vidrio Descripción Beneficios principales
Doble acristalamiento Dos vidrios separados por una cámara de aire o gas. Aislamiento térmico y acústico básico, reduce pérdidas de calor.
Triple acristalamiento Tres vidrios con dos cámaras intermedias. Mayor aislamiento, ideal en climas fríos o en rehabilitaciones profundas.
Vidrio de baja emisividad Tratamiento especial en la superficie del vidrio que retiene el calor interior. Menos pérdidas de calor en invierno, ahorro energético.
Vidrio de control solar Filtra parte de la radiación solar. Menos calor en verano, reduce necesidad de climatización.
Vidrio con gas (argón o criptón) Las cámaras se rellenan con gas aislante en lugar de aire. Mejora el aislamiento sin aumentar el grosor.
Vidrio dinámico/electrocrómico Cambia de tonalidad según la luz y el calor recibidos. Regula la entrada de luz y calor de forma automática.
Doble acristalamiento →

Fuente: ASEFAVE

← Triple acristalamiento

Fuente: ASEFAVE

También se clasifican las ventanas según su apertura, principalmente hay los siguientes tipos:

 

Perfiles - Tipologías

Fuente: ASEFAVE

Abatibles o practicables: las más comunes, se abren hacia dentro o fuera. Ofrecen muy buen aislamiento y cierre hermético, aunque requieren espacio libre para abrirse.

Oscilobatientes: combinan la apertura lateral completa con la opción de abatir la parte superior para ventilar de forma segura. Son muy habituales en rehabilitación por su versatilidad.

Correderas tradicionales: se deslizan sobre un carril. Ocupan poco espacio, pero suelen ser menos herméticas. En la actualidad se han mejorado con sistemas de corredera hermética que aumentan el aislamiento.

Osciloparalelas: parecidas a las correderas, pero con cierre más estanco. Se pueden abrir parcialmente en la parte superior para ventilar.

Elevables: pensadas para grandes dimensiones. Se elevan suavemente al abrir, facilitando la maniobra y ofreciendo gran luminosidad.

Plegables (tipo acordeón): permiten abrir un hueco casi completo, eliminando la barrera entre interior y exterior. Se usan en zonas de paso o grandes ventanales.

Fijas: no tienen apertura, solo aportan luz. Útiles en huecos altos o fachadas donde no es necesaria la ventilación.

Fuente: ASEFAVE

Para más información:

ASEFAVE: https://www.asefave.org/

VIDRIO: https://www.saint-gobain.es/