Ventanas
Las ventanas y lucernarios son elementos clave en la rehabilitación energética de edificios públicos, ya que permiten la entrada de luz natural y regulan la temperatura interior. Un acristalamiento adecuado reduce pérdidas de calor en invierno y evita el sobrecalentamiento en verano, disminuyendo la demanda energética y mejorando el confort de los usuarios.
Estas soluciones no solo ahorran energía, sino que contribuyen a la sostenibilidad del edificio, avanzando hacia el objetivo de edificios de consumo casi nulo, donde cada elemento, incluido el acristalamiento, forma parte de una estrategia integral de eficiencia y bienestar.
¿Qué podemos exigir a la hora de cambiar las ventanas de nuestro edificio?
Para que nuestras ventanas nos permitan un espacio cómodo, seguro y sostenible del edificio deben proporcionar:
- Aislamiento frente a los factores externos: el ruido y los cambios de temperatura dejarán de ser una molestia.
- Eficiencia y ahorro energético: reducción de hasta un 40% en la aportación energética procedente de exterior.
- Resistencia, blindaje y protección: seguridad ante posibles robos.
- Eliminación de condensaciones: la humedad relativa del ambiente se mantiene siempre estable.
- Luminosidad: por ejemplo, el cristal Climalit deja pasar aproximadamente dos tercios de la luz incidente.
La elección del marco es clave, ya que actúa como la estructura que sujeta el vidrio y determina en gran medida el aislamiento y la durabilidad de la ventana. Hoy en día encontramos habitualmente las siguientes soluciones.
- Aluminio con rotura puente térmico (RPT)
- PVC multicámara
- Madera técnica o híbrida
Aluminio con rotura de puente térmico (RPT)Evita que el frío o el calor se transmitan a través del marco gracias a un material aislante en su interior. Muy duradero. Beneficios principales: Buen aislamiento térmico y acústico, gran resistencia y vida útil. |
Fuente: ASEFAVE |
PVC multicámaraMarcos de PVC con varias cámaras internas de aire que actúan como barrera aislante. Beneficios principales: Excelente aislamiento, bajo mantenimiento, coste equilibrado. |
Fuente: ASEFAVE |
Madera técnica o híbrida (madera-aluminio)Combinan la estética de la madera con refuerzos o recubrimientos de aluminio. Beneficios principales: Gran aislamiento, aspecto natural, adecuada para edificios con valor patrimonial. |
Fuente: ASEFAVE |
Materiales
El vidrio es el otro gran protagonista: no solo deja pasar la luz, también regula la entrada de calor, protege frente al ruido y contribuye al ahorro energético. Desde el doble acristalamiento hasta opciones avanzadas como vidrios de baja emisividad, de control solar o dinámicos, las posibilidades se adaptan a cada necesidad de rehabilitación.
| Tipo de vidrio | Descripción | Beneficios principales |
|---|---|---|
| Doble acristalamiento | Dos vidrios separados por una cámara de aire o gas. | Aislamiento térmico y acústico básico, reduce pérdidas de calor. |
| Triple acristalamiento | Tres vidrios con dos cámaras intermedias. | Mayor aislamiento, ideal en climas fríos o en rehabilitaciones profundas. |
| Vidrio de baja emisividad | Tratamiento especial en la superficie del vidrio que retiene el calor interior. | Menos pérdidas de calor en invierno, ahorro energético. |
| Vidrio de control solar | Filtra parte de la radiación solar. | Menos calor en verano, reduce necesidad de climatización. |
| Vidrio con gas (argón o criptón) | Las cámaras se rellenan con gas aislante en lugar de aire. | Mejora el aislamiento sin aumentar el grosor. |
| Vidrio dinámico/electrocrómico | Cambia de tonalidad según la luz y el calor recibidos. | Regula la entrada de luz y calor de forma automática. |
Doble acristalamiento → |
Fuente: ASEFAVE
← Triple acristalamiento |
Fuente: ASEFAVE
También se clasifican las ventanas según su apertura, principalmente hay los siguientes tipos:
Perfiles - Tipologías
Fuente: ASEFAVE
- Abatibles o practicables
- Oscilobatientes
- Correderas tradicionales
- Osciloparalelas
- Elevables
- Plegables (tipo acordeón)
- Fijas
Abatibles o practicables: las más comunes, se abren hacia dentro o fuera. Ofrecen muy buen aislamiento y cierre hermético, aunque requieren espacio libre para abrirse.
Oscilobatientes: combinan la apertura lateral completa con la opción de abatir la parte superior para ventilar de forma segura. Son muy habituales en rehabilitación por su versatilidad.
Correderas tradicionales: se deslizan sobre un carril. Ocupan poco espacio, pero suelen ser menos herméticas. En la actualidad se han mejorado con sistemas de corredera hermética que aumentan el aislamiento.
Osciloparalelas: parecidas a las correderas, pero con cierre más estanco. Se pueden abrir parcialmente en la parte superior para ventilar.
Elevables: pensadas para grandes dimensiones. Se elevan suavemente al abrir, facilitando la maniobra y ofreciendo gran luminosidad.
Plegables (tipo acordeón): permiten abrir un hueco casi completo, eliminando la barrera entre interior y exterior. Se usan en zonas de paso o grandes ventanales.
Fijas: no tienen apertura, solo aportan luz. Útiles en huecos altos o fachadas donde no es necesaria la ventilación.
Fuente: ASEFAVE

