Refrigeración

La refrigeración en los edificios públicos de la Comunidad de Madrid ha cobrado una importancia creciente en los últimos años debido al aumento de las temperaturas estivales y la frecuencia de olas de calor. Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Madrid registra más de 90 días al año con temperaturas superiores a 30 °C, con picos que superan habitualmente los 40 °C en julio y agosto. Este contexto climático obliga a que hospitales, centros educativos, residencias asistenciales y oficinas administrativas dependan de sistemas de refrigeración para garantizar el confort térmico, la salud de los usuarios y la continuidad de los servicios públicos.

En términos energéticos, este patrón climático implica que la demanda de refrigeración crece cada año, especialmente en los meses de verano, y en muchos casos iguala o incluso supera al consumo de calefacción. Los planes de eficiencia energética de la Comunidad de Madrid ya contemplan este factor, fijando medidas de control de temperatura y fomentando tecnologías como bombas de calor reversibles, free-cooling, geotermia y sistemas de gestión inteligente (BMS). Así, la adaptación de los sistemas de climatización al clima cálido y seco de Madrid se convierte en un requisito fundamental para reducir el consumo eléctrico y avanzar hacia los objetivos de ahorro y sostenibilidad en los edificios públicos.

Enfriadoras

Las enfriadoras son equipos diseñados para generar agua fría que se distribuye a través de una red hidráulica hacia terminales como fancoils, UTAs o suelos radiantes, siendo ideales para edificios de gran tamaño con alta demanda de refrigeración. Además, algunas incorporan sistemas de recuperación de calor, lo que permite producir agua caliente a partir del calor residual, optimizando la eficiencia energética. Su versatilidad y capacidad de zonificación las convierten en una solución flexible y eficiente en climatización centralizada.

Fuente: Carrier

Bombas de calor

Las bombas de calor son sistemas de climatización altamente eficientes que funcionan mediante un ciclo de compresión frigorífica, transfiriendo calor entre fuentes renovables como el aire exterior, el agua o el subsuelo y el interior de los espacios. Gracias a su elevado rendimiento estacional (SCOP y SEER), que puede superar valores de 4, consumen menos energía que otras tecnologías convencionales y reducen significativamente las emisiones de CO₂. Al no requerir combustibles fósiles y permitir la combinación con energías renovables, se posicionan como una alternativa sostenible, limpia y cada vez más extendida en proyectos de calefacción y refrigeración eficientes.

Fuente: Carrier

Tecnologías Innovadoras

Se trata de bombas de calor con refrigerantes naturales que sustituyen los gases fluorados actuales (como R410A o R32) por refrigerantes de bajo o nulo impacto ambiental (CO₂, propano, amoníaco). Presentarán altas eficiencias, garantizarán el cumplimiento con futuras normativas europeas además de un menor impacto ambiental.

Tecnologías innovadoras
Tecnologías innovadoras
Puede navegar por las distintas secciones por aquí